Los jóvenes de Diócesis Málaga vuelven de Taizé

Los jóvenes de Diócesis Málaga vuelven de Taizé

Ya están de vuelta los jóvenes de la Diócesis de Málaga que han participado en el encuentro internacional de Taizé. Una experiencia que han definido como «magnífica» e «inolvidable». Este lunes han amanecido en el Santuario de San José de la Montaña de Barcelona desde donde viajan a Málaga.

«En lo más profundo de la condición humana descansa la espera de una presencia, el deseo silencioso de una comunión. El simple deseo de Dios es ya el comienzo de la fe», hermano Roger

Desde el 2 al 11 de agosto, un grupo de 70 jóvenes de la Diócesis ha estado en la aldea francesa de Taizé. En este reportaje recogimos el testimonio de jóvenes que han ido en otras ocasiones y las ilusiones de los que van por primera vez.

En Taizé, los jóvenes han vivido una experiencia única de comunión y oración. Los inicios de esta comunidad ecuménica se remontan a 1940 cuando el hermano Roger, que tenía 25 años, dejó su país natal, Suiza, para ir a vivir al país de su madre, Francia. Una tuberculosis pulmonar lo había tenido inmovilizado durante años, hecho que cambió su vida. Comenzaba la Segunda Guerra Mundial y se sentía llamado, como había hecho su abuela, a ayudar a quienes lo necesitaran. Con lo que pudo reunir, compró una casa abandonada en Taizé y comenzó a acoger en ella a refugiados. Así comenzó lo que hoy día es una comunidad de más de cien hermanos católicos y de diversas confesiones protestantes, procedentes de más de treinta naciones. Esta comunidad es un signo de reconciliación y unión, viven de su propio trabajo, no aceptan ningún donativo ni ninguna herencia y dedican gran parte de su jornada a la oración.

QUÉ VAN A HACER EN TAIZÉ  

La coordinadora de esta experiencia, Gloria Lara, nos explicó el itinerario previsto: «Al finalizar la jornada de partida, pernoctaremos en Barcelona, en el Santuario de San José de la Montaña, donde nos acogerán las Madres de los Desamparados. El día 3, sobre el mediodía, llegamos a Taizé. A nuestra llegada, los hermanos y voluntarios nos distribuirán por edades para hacer los grupos de reflexión bíblica y talleres. Cada mañana comenzaremos con la oración. Después trabajaremos por grupos distintas reflexiones bíblicas que llevarán los hermanos de Taizé. Las tardes estarán dedicadas a distintos talleres que nos ayudarán a descubrir la llamada de Dios a través de la paz, el arte, la música… A las 20.30 horas tendremos la oración en la capilla de la reconciliación y al finalizar el día podremos encontrarnos como Diócesis para compartir y comunicar nuestras experiencias. A las 23.00 horas se hará silencio para descansar y coger fuerzas para el día siguiente».

El regreso fue el día 10 a las 13.00 horas, después de la Eucaristía.

HABLAN LOS PROTAGONISTAS 

Ismael Tovar Pino tiene 22 años y es uno de los jóvenes de la parroquia San Manuel de Mijas Costa que peregrina a Taizé.

«Ir a Taizé supone para mí seguir creciendo en mi fe. Estoy seguro de que allí me encontraré con muchas personas que me ayudarán a conocer mejor a Dios. He ido descubriendo con los años y con las distintas experiencias vividas que es prácticamente imposible vivir la fe en solitario. Todos necesitamos de una comunidad donde compartir la fe y crecer juntos, y Taizé es también buen ejemplo de esto. Espero que este viaje sirva para cargar las pilas y seguir transmitiendo el mensaje de Dios a la vuelta con muchas más ganas y fuerzas».

Rafael Ramos pertenece a la parroquia de San Pedro, en Málaga.

«Taizé es para mí un lugar de encuentro donde más de 4.000 jóvenes de todas las nacionalidades conviven una semana para compartir vida y oración. Es como una “fuente de fe”, donde gracias a los cantos contemplativos en la oración y gracias al “ecumenismo” (hay jóvenes católicos, protestantes y ortodoxos) se hace presente a Dios en mayúsculas: Dios sin fronteras ni de países, ni de confesión religiosa, ni de jerarquías o estructuras eclesiales… sino ese Dios que mueve tu vida con su amor. Taizé te permite interiorizar a Dios en la oración (3 veces al día) y enriquecerte junto a otros jóvenes de los valores del Reino de Dios, con reflexiones diarias de textos del Evangelio compartidas en pequeño grupo de unas ocho personas. Taizé te rompe esquemas, no deja indiferente a nadie, hay que vivirlo y experimentarlo para que tu ser cristiano se abra a un sentido Universal, es decir, sentirse hijo de un mismo Padre y hermano de todos».

María López Lozano tiene 18 años y pertenece a la parroquia de San Pedro (Málaga).

«Describir mi primera experiencia en Taizé en pocas líneas es difícil. Es una de las experiencias que más me han marcado. Antes de ir, odiaba que me dijeran: “Hasta que no vas, no puedes saber lo que es. No se puede describir”. Cuando estuve allí comprendí el porqué de esas palabras. Taizé para mí fue confianza, sencillez, encuentro con Dios y conmigo misma… Vivir con lo mínimo, disfrutar de la compañía de personas nuevas, ayuda desinteresada y sobre todo, descubrir una nueva forma de oración que, mediante sus cantos, te invita a interiorizar un mensaje sencillo pero a la vez profundo. Me enriqueció muchísimo, y me bastó pasar allí unos días para saber con total certeza que tenía que volver al año siguiente. Es una experiencia que no deja indiferente, y me alegro de que este verano los jóvenes de nuestra Diócesis puedan descubrir, muchos por primera vez, lo que es Taizé».

Daniel Vizcaíno Gómez tiene 22 años y es uno de los once jóvenes de la parroquia de San Manuel, en Mijas Costa, que participa en la peregrinación a Taizé.

«¿Qué es Taizé? ¿Qué me encontraré cuando lleguemos allí? éstas son dos preguntas que en estos días me vienen a la cabeza. Aunque pueda informarme y me cuenten experiencias otras personas que ya han estado allí, hasta que no esté en Taizé no se resolverán. La ilusión y las ganas de peregrinar son muchas, como el saber que el Señor en estos acontecimientos te toca con su Espíritu de una forma especial. Tener esos momentos de retiro y oración en comunidad con muchas personas de diferentes lugares del mundo harán que sea una experiencia única. Volver a viajar con nuestra Diócesis de Málaga hace que esta experiencia comience desde que nos subamos en el autobús para partir hacia Taizé. Se podría decir que tras mucho tiempo preparando este viaje (año y medio) al fin ha llegado el momento de poder disfrutar junto al Señor de esta peregrinación».

José María Maqueda Borrego tiene 52 años y es catequista de jóvenes en la parroquia San Manuel, en Mijas Costa.

«Yo estuve en Taizé en agosto de 1981, tenía 19 años. Fue una experiencia que me marcó: el ambiente de oración, los cantos, los momentos de silencio, la sencillez de los hermanos, conocer a tantos jóvenes de distintos países con las mismas inquietudes, con la misma sed de encontrar algo o a Alguien que llene nuestras vidas. Recuerdo especialmente la importancia que en Taizé se le da a la reconciliación, con el Padre, con uno mismo y con los hermanos. Después de 33 años, vuelvo con nuestra Diócesis, con un grupo de once jóvenes de mi parroquia de San Manuel en Mijas Costa. Para mí es una alegría poderlos acompañar y compartir con ellos esta experiencia y estoy seguro que el paso por Taizé no los dejará indiferentes».

 

Comparte...Email this to someoneShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on FacebookPin on Pinterest