Mons. Satué a los jóvenes: «Alégrate, confía y ofrécete. El sí de María cambió la historia»
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Mons. Satué a los jóvenes: «Alégrate, confía y ofrécete. El sí de María cambió la historia»

Mons. Satué a los jóvenes: «Alégrate, confía y ofrécete. El sí de María cambió la historia»

El Santuario de la Victoria acogía la alegría y vitalidad de los jóvenes que, desde numerosas parroquias, movimientos e instituciones se reunían, en la tarde del domingo 7 de diciembre, para vivir la Vigilia de la Inmaculada.

«María, icono de la esperanza que no defrauda” era el hilo conductor de una celebración organizada por la Delegación de Infancia y Juventud, guiada en los cantos por el coro diocesano joven y presidida por el obispo, D. José Antonio Satué. 

En la primera parte de la celebración, se mostraron a los jóvenes cuatro rostros de la actualidad: el de las mujeres embarazadas, las personas migrantes, los abuelos y abuelas y el de todos los jóvenes. A cada uno de ellos acompañaba una pequeña reflexión con la que ser conscientes cómo es nuestra mirada sobre ellos y qué podemos hacer para cambiar esa situación. 

Después tomó la palabra Mons. Satué, quien retomó la situaciones presentadas, «situaciones muy duras, que no podemos olvidar: la realidad de no pocas mujeres que sufren violencia (recordemos: dos mujeres asesinadas en menos de una semana en la provincia de Málaga; seis en lo que va de año); los sueños ahogados de muchos migrantes en este maravilloso mar Mediterráneo que nosotros tanto disfrutamos; la soledad y el sentimiento de inutilidad de tantas personas mayores; la desesperanza de tantos chicos y chicas que piensan que van a vivir peor que sus padres y abuelos. Estas y tantas otras realidades durísimas. Quizá muchos piensen que para ser felices y para poder encontrarnos con Dios, hemos de alejarnos de estas situaciones. En cambio, la propuesta de Jesucristo pasa precisamente por aquí».

El prelado malacitano propuso a los jóvenes acercarse a esta realidad de la mano de María pues «ella vivió en un tiempo donde la injusticia y el sufrimiento de la gente estaban especialmente presentes. Acojamos con ella tres palabras del Evangelio que hemos proclamado: Alégrate, confía y ofrécete».

En primer lugar, alégrate porque «la alegría cristiana no es ingenuidad ni evasión de los problemas; es la certeza de que, incluso en medio de la injusticia y el dolor, Dios permanece cercano. María se alegró porque reconoció que su vida estaba sostenida por una promesa más grande que sus miedos».

En segundo lugar, confía: «El miedo paraliza, pero la confianza abre caminos. María recibió un anuncio que podía llenarla de incertidumbre, y sin embargo eligió confiar. La confianza no elimina las dificultades, pero transforma la manera de enfrentarlas. Quizá sea cierto, queridos chicos y chicas, que el mundo que habéis recibido es más oscuro que el que recibimos nosotros; pero también es verdad que en la oscuridad se afinan los sentidos para desarrollar una nueva sabiduría y poder crecer, para volver a nuestra mirada en lo auténtico, para iniciar un tiempo nuevo».

Y, en tercer lugar, les propuso que se ofrecieran: «La disponibilidad es apertura radical a la voluntad de Dios. María no se limitó a escuchar, sino que se ofreció como instrumento. Hágase en mí según tu palabra. Su “sí” cambió la historia. Comprometerse no significa resolverlo todo, sino estar dispuesto a ser parte de la respuesta que Dios quiere dar al mundo».

La Vigilia continuó con un tiempo de oración ante el Santísimo expuesto, acompañado por varias canciones que ayudaron a los chavales a centrarse; y con un tiempo para presentar al Señor las inquietudes del corazón, en forma de peticiones. Dos unió D. José Antonio: una petición por la Delegación de Juventud y el trabajo que se hace por y con los jóvenes en todos los puntos de la diócesis, y otra por los dos seminaristas que recibían, en la celebración de la Inmaculada en la Catedral, los ministerios de acolitado y lectorado. 

La Vigilia concluyó con un sentido canto dedicado a María: “No te canses, Madre”, y la invitación del delegado, José Miguel Porras, a seguir «conectados» a la vida de los jóvenes de toda la diócesis a través de las redes de la Delegación de Infancia y Juventud @JuventudDM

© Texto y fotos de Encarni Llamas en diocesismalaga.es

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